Mostrando entradas con la etiqueta Noheda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noheda. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de noviembre de 2017

LAS MARAVILLAS DE NOHEDA


            No son frecuentes las citas a cosas de Cuenca en las páginas de las más importantes revistas que corren por los quioscos. Estuve muchos años suscrito al más que prestigioso (y valioso) National Geographic y no recuerdo haber encontrado nunca algún artículo o reportaje referido a algunas de las cuestiones que tenemos por aquí y circulan, con mejor o peor suerte, por libros y periódicos. Quizá es que no lo merecen, o quizá es que sobrevaloramos lo que tenemos y eso no es así desde otra óptica.
            Ahora sí, en las páginas del National, pero no en el básico sino en la edición dedicada a Historia, aparece una mención a uno de los aspectos más interesantes que últimamente corren por aquí, el mosaico de la villa romana de Noheda. Lo firma un experto, el responsable de la excavación que allí se está realizando, Miguel Ángel Valero que, aunque sujeto al poco espacio que le han dejado (seis páginas solamente) lo utiliza sabiamente para trazar un panorama muy eficaz de lo que allí hay, con una aproximación histórica al origen y utilización del lugar y una expresiva explicación del mosaico que, a través de estas palabras y de la brillante ilustración gráfica que lo acompaña, adquiere ante nuestros ojos una dimensión aún más importante y valiosa.
            La información que nos proporciona Valero es extraordinariamente útil y nos permite reconstruir un tiempo brillante, ya ido, adormecido durante siglos y ahora felizmente recuperado. La habitación principal de la villa, nos dice, que mide casi 300 metros cuadrados y a la que se accedía por un espacio porticado, probablemente era el comedor, “donde el rico propietario habría organizado sofisticados banquetes”. Es ahí donde se encuentran los mosaicos, de tipo figurativo, casi todos de tema mitológico, incluyendo una escena que reproduce una representación teatral.
            “Por numerosas razones –dice el arqueólogo comentarista- el mosaico de Noheda es excepcional y no se conoce en el territorio de Hispania ningún otro pavimento figurativo con estas dimensiones. Además, en todo el Imperio no se encuentran ejemplos de mosaicos con unas características análogas a éste, es decir, que cuenten con su gran profusión iconográfica y con una estructura tan compleja y variada. A todo esto se suma su excelente estado de conservación”.
            Y esta maravilla, situada a dos pasos de la ciudad de Cuenca (18 kilómetros exactamente) ¿la podemos conocer, ver, admirar? Pues no señor, porque la Junta de Comunidades, la Diputación y el Ayuntamiento de Villar de Domingo García consideran que es mucho más útil discutir si son galgos o podencos y mientras no se aclare tan ardua cuestión, el yacimiento está cerrado a cal y canto, bloqueado, cubierto, invisible. ¿Algún día lo podremos ver? Al paso que vamos, ad calendas graecas. Y nunca mejor dicho el latinajo que con este motivo.



lunes, 2 de noviembre de 2015

PASOS PARA ENTRAR EN NOHEDA


            Periódicamente nos llegan noticias de cómo van avanzando los trabajos de preparación del yacimiento romano hace años descubierto en las proximidades de Noheda y que contiene, según se nos dice de manera repetida, el mosaico de mayores dimensiones conocido en el que fue mundo controlado por el imperio latino, a ambas orillas del Mediterráneo. El asunto tiene, como es lógico y comprensible, un evidente interés cultural, artístico, histórico y todo lo que se quiera decir, pero también, desde luego, turístico, esa palabra en la que tantos pueblos y ciudades tienen puestas sus esperanzas pensando que, a falta de pan buenas son tortas, y si no hay industrias que traigan riqueza y empleo, al menos que haya visitantes consumidores de lo que se pueda encontrar en cada sitio.
            Los voceros oficiales dicen que las obras van a buen ritmo y confían en que no tardando mucho será posible poder empezar a disfrutar públicamente de este recurso, cuyo conocimiento hasta ahora ha estado limitado a un pequeño sector de privilegiados. Según las últimas noticias, ya se ha colocado la cubierta metálica de protección del yacimiento, que abarca una superficie total de algo más de mil metros cuadrados. Se trata de una estructura especialmente diseñada con la intención de que el espacio expositivo queda totalmente diáfano, sin columnas o pilares que puedan entorpecer la visión del mosaico que, como es comprensible, adquiere todo su valor si se puede ver completo y no entorpecido por obstáculos. A ello se añaden otros detalles de montaje encaminados a proteger la instalación de manera que se permite la entrada directa de la luz solar pero sin dañar los restos arqueológicos.
            Un detalle que me parece especialmente interesante es que ha proyectado una serie de pasarelas sujetas a la cubierta, sin puntos de apoyo en el suelo, de manera que será posible visitar el recinto contemplando el mosaico en su integridad desde lo alto, sin estorbos ni daños para la obra.

            Noticias todas que nos ponen los dientes largos y alimentan los deseos de que pronto podamos pasar del estado de información al del conocimiento directo convencido, como estoy, de que la apertura del yacimiento de Noheda será uno de los grandes acontecimientos culturales de nuestra época.